domingo, 20 de noviembre de 2011

Amazonas peruano: una de las 7 maravillas naturales del mundo

El titular de la Cámara Nacional de Turismo del Perú (CANATUR), Carlos Canales declaró este sábado 11 de noviembre que debido a que el Amazonas peruano fue elegido como una de las 7 maravillas naturales del mundo, en los próximos 3 años podría recibir a más de 500 mil turistas lo que significaría más de 300 millones de dólares para el Gobierno.

Las cifras dadas por Carlos Canales triplican a las de 150 mil turistas que recibe al año la región de Loreto inmersa en el Amazonas y que genera divisas por más de 75 millones de dólares, informó La República.

“No debemos cometer el mismo error que con el santuario de Machu Picchu, al cual no se le está haciendo la publicidad suficiente como una de las maravillas del mundo”, sostuvo Canales, recordando que Machu Picchu recibió 540 mil turistas en el 2009, y que por no tener una estrategia adecuada de marketing, en el 2010 recibió 80.000 turistas menos.

“Al tener dos maravillas del mundo, junto con Machu Picchu, condecorada en 2007, Perú se fortalece como destino turístico, pero si no lo ponemos en vitrina y no los mostramos al turista, no habrá resultados favorables”, declaró Canales a la Agencia Andina.

La designación del Río Amazonas y la Amazonía como una de las 7 maravillas naturales del mundo, causó gran algarabía en la ciudad peruana de Iquitos, que se encuentra en sus orillas.

"Son muchos turistas más para Loreto, miles de dólares más para invertirlos en un desarrollo sostenible y limpio de la región, en un progreso que no dañe el medioambiente (...). Ahora todos ¡cuidemos mucho más el Amazonas!", declaro Iván Vásquez, Presidente del Gobierno Regional, promotor de la candidatura de Amazonas en el concurso, en una entrevista a la agencia EFE.

"El río Amazonas, de 6.800 Km. de largo, nace en Perú y el 60 % del territorio peruano es Amazonía. A Perú no lo identificaban como país amazónico, pero ahora, detrás de esta elección, se viene un tema muy fuerte de inversión", declaró María del Carmen Reparaz, directora de Promoción de Turismo de la estatal Promperú,

La selva amazónica, el bosque tropical más extenso del mundo con más de 6 millones de Km cuadrados es una de las ecorregiones con mayor biodiversidad en el mundo, con diferentes grupos lingüísticos, por lo que se cree que la diversificad cultural, como la lingüística se remonta a milenios atrás, señala RPP.

Palabras para exportar: premian Diccionario de Mexicanismos

GUADALAJARA, JALISCO (18/NOV/2011).- “La dialectalidad y la idiosincrasia de un pueblo afloran mejor cuando se produce la comunicación a niveles más cotidianos, coloquiales y más íntimos , porque ahí no está el filtro de la escuela, del qué dirá  o qué pensarán. Hay mexicanismos en todos los niveles, muchos de los cuales son indigenismos, pero hay indigenismos que no son mexicanismos y eso hay que tenerlo clarísimo”, expresa en entrevista con este medio la presidenta de la Comisión de Lexicografía de la Academia Mexicana de la Lengua, Concepción Company Company, quien es la coordinadora del Diccionario de Mexicanismos.  

La publicación, editada por la Academia Mexicana de la Lengua y Siglo XXI Editores, fue premiada el pasado 12 de noviembre por su arte editorial por la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem). Company Company señala que es una gran satisfacción este reconocimiento, que “no es para los autores, sino para el cuidado editorial y a mí me da un gusto enorme porque significa que los autores hemos dialogado con el equipo técnico, que es tan importante. Además, me siento muy honrada porque es el segundo libro consecutivo que me premia la Caniem. El año pasado fue La sintaxis histórica de la lengua española”.

La española-mexicana, añade que la felicitación es para Gabriela Parada y Gustavo Peñaloza, quienes son “las personas que están cuidándoles las espaldas a los autores. Nosotros como autores aprendemos muchísimo del oficio de ellos. Entramos en un diálogo muy importante para cuidar nuestras obras. A mí en lo particular, sí me importa, que un esfuerzo académico de tantos años e intelectual, llegué a un término editorial muy cuidado con los aires adecuados y con un excelente manejo ortotipográfico”.

El trabajo de investigación que comenzó en 2007 presenta un total de 11 mil 400 voces y 18 mil 700 acepciones del español actual de México.

— ¿Este diccionario permite la exportación de los mexicanismos?  

— Sí. El diccionario así fue planteado en la Academia Mexicana de la Lengua y es una muestra de que tenemos la obligación de usar nuestra lengua, nuestro dialecto y nuestros mexicanismos. Para nosotros mexicanismos es tlapalería, que ahora ya está compitiendo con ferretería, usamos chongo y no moño. Ese diccionario es un acto de afirmación de nuestra identidad. Es un diccionario usual y contrastivo o diferencial, se le llama de ambos modos. Queríamos saber cuál era nuestra idiosincrasia lingüística desde los niveles más cuidados de palabras como parteaguas, emeritazgo, que son nuestras, o como homicidio imprudencial, que es del lenguaje técnico jurídico, hasta palabras muy coloquiales  como todos los usos de valer: ‘ya valió madre, me vales, etcétera´ o los usos interesantes del adverbio ahí, que ya no lleva acento agudo, sino grave. Eso es mexicano y hay que usarlo, también hay que saber en qué registro: si me siento en una conferencia y me despido del público con “a’ila”, pues es inadecuado. 

El diccionario es un acto de afirmación y un acto contrastivo estricto. Decidimos empezar contrastando con el español castellano porque finalmente es una de nuestras lenguas patrimoniales, junto con el aporte de las lenguas indígenas. Y habrá a futuro que contrastar con españoles del Caribe y de Centro América, pero iniciamos con los españoles porque ellos llegaron a principios del siglo XVI. Este diccionario pone en impreso lo que todo mundo habla diariamente.

— México es el primer país por su número de hispanohablantes, ¿esto permite que los mexicanismos se abran camino en esta lengua común?

— El español de México, en el mundo hispanohablante de  400 millones, ya ha hecho aportaciones. El chocolate no es mexicanismo, ya no está en el Diccionario de Mexicanismos, porque fue una aportación de México al mundo. Creo que dentro de nada habrá que quitar aguacate como mexicanismo.

—¿Tomate también?

—Bueno tomate ya se quitó, en el sentido que se usa en el español general, en el italiano y en el inglés. Es una aportación de México al mundo porque sin ese producto no habría pizza y muchísimas culturas no tendrían gastronomía de base.

También está ocurriendo algo muy importante, primero en los medios de comunicación y segundo con la emigración de mexicanos a Estados Unidos, y es que se está produciendo lo que se llama nivelación lingüística  y permeabilidad de una lengua hacia otra.

Algo muy curioso es que en España hace 10 años el chapopote se llamaba alquitrán, que es un arabismo, y ahora se llamaba chapapote. Ése es un efecto, pero hay otro muy interesante en Estados Unidos, que es la inmigración masiva de hispanohablantes, la cual ha producido una nivelación,  donde el dialecto de prestigio es el de México, pero el de El Bajío-Jalisco, esa zona que tiene muchísimos emigrantes, entonces llega un guatemalteco, un salvadoreño, un boliviano y al cabo de un tiempo empieza a usar el léxico característico de El Bajío, que se está volviendo un dialecto de prestigio, debió empezar teniendo un prestigio en cubierto ,seguramente asociado a que estos emigrantes tenían puestos de trabajo de mejor calidad y terminaron imitando inconscientemente.

— La transculturación integra palabras como vale. ¿Son riesgos para los mexicanismos?

— En la lengua no se puede  hablar de riesgo. Simplemente, lo que hacemos los hablantes es usar la lengua para tener un adecuado éxito comunicativo, lo único que intenta el hablante es sobrevivir bien y funcionar en su sociedad y que el oyente haga lo que el hablante quiere.

México le ha dado a muchísimos otros dialectos desde chapapote a aguacate y a la mejor los hispanohablantes de América empiezan a decir ‘vale’ o ‘venga’, que son palabras típicas de España.

México es un país multidialectal, que refleja una multiculturalidad, la cual es síntoma de riqueza y señal de muy buena salud en la lengua. Cuando una lengua no tiene esas dinámicas es que se está quedando sin hablantes. Esos fenómenos de absoluta homogeneidad no son normales porque significa que hay aislamiento y proximidad de muerte. No hay que preocuparse si ‘vale’ se va a quedar porque hay que esperar.

— ¿Cómo se realizó la separación de mexicanismos e indigenismos?

— Los hablantes piensan en mexicanismos como dos cosas: indigenismos y el mundo coloquial, íntimo de estar diciendo chingaderas, digámoslo así. Primero hay que hacer un deslinde muy claro, un mexicanismo, que puede ser indigenismo como papalote, pero puede ser léxico patrimonial que viene desde el latín y ha adquirido una cocción peculiar en el español de México o puede ser léxico perdido del español de España, pero aquí ha permanecido. Por ejemplo tenemos cobijas y no mantas, que es léxico marítimo. Y me niego a decir que chocolate sea un mexicanismo, ya que es un léxico universal.

domingo, 13 de noviembre de 2011

May mama kukiri (por Neli Belleza Castro)


May mama kukri, kukiruñapha shumaya uyuwkna trhapapha mullsanna nurushu. May kutyi mama kukri paja kukiruñapha trhapna jayt’ushu putaka thajiri mawi. Matykipana maya killanchu yamkiri puriwi, paja kukiruñapha palshuri. Kukiruñkunaqa killanchu illkhushu, mayacha chillk nuriru  jityhqruwi, ukshachaqa mampha puriwi killanchqa ikharpayawi. Mamaqa jatsa qallyawi aytrshuta trhapapha illkhushu, “Paja qaylluñanha palshuwata” sashu. Kukiruñkuna chillk nuritha mamapha aruwi, jatskiri ishpushu, “Akanktanwa mami, jani ñaktatyi”, sashu. Mama kukriqa sawi patsa illptushu, “Jilatyi patsa mami qayllanha mushkuwta”.  Ukatqa kukiruñkuna jakshuwi, mamphshkasa japtnaqa qallyawi.


Una paloma madre

Una (mamá) paloma criaba cuidadosamente  a sus dos hijitos haciendo su nido  arriba en el alto del molle.  Una vez la mamá dejándolo a las dos palomitas en el nido fue en busca de comida. En su ausencia llegó un cernícalo hambriento a comer a las palomitas y al ver al cernícalo en un cerrar de ojos se lanzaron  dentro del chillca, en ese momento llega la madre y enojada echa al cernícalo del lugar.
La madre al ver su nido deshecho comenzó llorar diciendo, “A mis dos hijitos lo ha comido”.  Las palomitas al escuchar a su madre llorar la llaman, “Madre estamos aquí, no llores”. La paloma mirando al cielo agradece: “Gracias madre tierra por haber protegido a mis hijos”.
Las palomitas con el tiempo crecieron y comenzaron volar al lado de su madre.


Creación de Neli Belleza Castro, jacaru - español

Julia Kristeva: "Psicoanálisis y literatura son la misma cosa"

Referente ineludible de las teorías lingüísticas, la relación entre la literatura y el psicoanálisis y las políticas de género, esta discípula del Roland Barthes estuvo en Chile donde aportó sus nociones a las manifestaciones estudiantiles y por estos días llega a Buenos Aires para dictar una serie de conferencias y recibir un Honoris Causa en la UBA.

TIEMPOS MODERNOS.
"Estamos en la civilización de Internet.
Es maravilloso, pero ambién tiene trampas",
sostiene Kristeva
Tengo que confesar que cuando me hablan de Julia Kristeva, yo digo ¿quién es esa? Mi hijo me dice ‘no me gusta Julia Kristeva. Prefiero simplemente a Julia’. Yo estoy en un momento avanzado de mi vida, y al mismo tiempo no me siento en la hora de los balances. 
 En mi familia, en Bulgaria, mi madre, de una genealogía de varias generaciones de misticismo judío religioso, era bióloga, y me había transmitido el darwinismo. Mi padre era muy creyente, y había hecho el seminario antes de ser médico; esa era su forma de resistir un poco al comunismo duro. A través de lecturas nos transmitió el amor por las lenguas, pero su religión era sobre todo la cultura. Me empujaban fervientemente a mí y a mi hermana a aprender lenguas extranjeras. Bulgaria, además, es el único país del mundo que festeja un día de la cultura, todos los 24 de mayo, que es el día de la creación del alfabeto eslavo. Sé, por lo pronto, que en ese contexto me crié. Cuando llegué a Francia, al alba del año 68, cuando la universidad francesa empezaba a desperezarse, recalé directamente en los cursos de Roland Barthes y de Emile Benveniste. Que yo fuera una mujer no era un obstáculo. No había muchas mujeres, y tampoco muchas extranjeras, por lo que me había erigido en una especie de curiosidad. Yo tuve suerte de haber caído en ese contexto; el grupo Tel Quel y mi marido Philippe Sollers estaban muy abiertos a lo que yo pudiera decir, y era paradójico ver a una joven que no era tan fea y decía cosas”. Suerte de autobiografía jibarizada, museo en miniatura de una educación intelectual, Julia Kristeva, tan joven como siempre, espeta estas palabras desde el escenario de un teatro en la ciudad chilena de Valparaíso. Las arroja como se lanzan dardos al vacío, pero ahí abajo es lo opuesto al vacío y sus ideas encuentran un eco efervescente: cientos de jóvenes chilenos anotan las palabras de la pensadora con la voracidad con la que se desgrana una letanía o se repite el estribillo de una canción de rock. Es el último día del Puerto de Ideas, la primera edición de un festival cultural que llevó a las costas de esta ciudad alucinante a estrellas intelectuales como Carlo Ginzburg, Marc Augé y la propia Kristeva, entre otros. Es el primer eslabón de una modesta pero largamente esperada gira por ciertos puntos neurálgicos de Latinoamérica, y que la trae por estos días a Buenos Aires a recibir el título Honoris Causa de la UBA e impartir dos conferencias en la UNSAM.

Ahí fuimos, entonces, para hacerle algunas preguntas a una de las más complejas y luminosas pensadoras de una camada francesa que cruza disciplinas y que caló en la academia y los libros de nuestro país con una hondura profunda y hasta ahora indeleble. Condensadísima hoja de vida: de formación lingüística y semiológica, llegó con 24 años a la París de la primavera convulsionada y se insertó rápidamente en los grupos intelectuales de avanzada. Se podría decir que la creación de las universidades interdisciplinarias que emergieron en esos meses fueron el toque mágico que las inquietudes de Kristeva necesitaban para terminar de materializarse. Su pareja, el escritor Philippe Sollers, la convidó a participar en las páginas y las reuniones de la revista Tel Quel, que supuso una modernizante cruza de teorías formalistas con psicoanálisis, lingüística, filosofía y literatura. Fueron los años, también, en que los teóricos franceses forzaron los cimientos del estructuralismo hasta hacerlo languidecer, y aparecieron entonces con fuerza las corrientes posestructuralistas que marcarían la impronta colectiva del grupo. Sus primeros libros son tratados recargados y puntillosos, apuntalados siempre por certidumbres teóricas bien de época.

Semiótica y La revolución del lenguaje poético se pueden leer en esa línea. Huidiza por natualeza y vocación, Kristeva sin embargo no se quedó encandilada por las propuestas juveniles de sus días de formación, y fue revisando sus postulados hasta el punto de repensar el hecho artístico más en términos de experiencia que de lenguaje puro, como quería el primer tel quelismo. Varios son los elementos que le permitieron “desencapsular” lo más rígido de las teorías del lenguaje: el psicoanálisis en general y el lacaniano en particular (que para la autora fue siempre un agente conflictivo, a veces dramático, en tensión permanente con lo freudiano), el feminismo, la política. En el prólogo a la edición correspondiente al año 1994 de Sentido y sinsentido de la revuelta apunta que “procuraré integrar en los ámbitos del arte y de la literatura, concebidos como experiencias, la noción de cultura-revuelta. E introducir una apuesta que consiste en superar la noción de texto a cuya elaboración contribuí junto con tantos otros, y que llegó a ser una forma de dogma en las mejores universidades de toda Francia, para no hablar de Estados Unidos y de otras más exóticas todavía. En su lugar, me esforzaré por introducir la noción de experiencia”. Cuando le pedimos que profundice en este paso de la textualidad pura a la experiencia en sentido amplio, Kristeva arquea las cejas, respira y dispara: “Para mí la noción de texto nunca ha superado la noción de experiencia. A lo mejor me entendieron mal. Una cierta recuperación estructuralista de la noción de texto sólo ve en el texto la técnica: cómo construir un producto de mercado, por ejemplo. A mí lo que siempre me interesó es el laboratorio en donde se producen los textos. Si mirás bien, hay artículos que escribí hace treinta años, como ‘La productividad llamada texto’, y con eso quería decir que para producir un texto hay que cuestionarse entero: la manera de sentir, la sexualidad, el lenguaje. Y desde este punto de vista se trata de una experiencia, pero no en el sentido de un científico que hace un ‘experimento’ con los conejillos de indias para buscar un resultado, sino como cuestionamiento de lo antiguo y posterior surgimiento de lo nuevo. Se parece más a la experiencia mística, si se quiere. Es una experiencia personal que va a contracorriente del mercado y de la comunicación. En un momento determinado voy a comunicarlo, pero primero tengo que transitar ese renacimiento para luego poder construir de manera comercializable. Que haya dos períodos en ese proceso no significa que sean consecutivos, ‘primero cambio y luego escribo’. Pasan al mismo tiempo. Si lo digo de este modo, enunciando dos momentos, lo hago para la claridad de la exposición, y que la gente que lea esto entienda que hay dos momentos en el acto creativo, pero finalmente esos dos momentos son uno solo y suceden de un modo simultáneo. La técnica es inseparable de esa transformación íntima, personal. En alemán hay dos términos: uno para cambiar la vida y otro que se refiere a la técnica”.

Lacan en la pampa

Una de las razones más nítidas por las que la obra de Kristeva tuvo semejante trascendencia en nuestras costas es, desde luego, el modo tan propio con el que reelabora y metaboliza las líneas centrales del psicoanálisis, una disciplina que encontró en nuestro país una devoción inaudita. Inclinada siempre a cruzar imaginarios, pensó el psicoanálisis a través de la literatura y la literatura a través del psicoanálisis, en un juego de espejos invertidos, ampliación del campo de batalla para una y otra disciplina. Así, en Sol negro. Depresión y melancolía , por ejemplo, lee la obra de Marguerite Duras para rastrear, en un gesto crítico quirúrgico, lo que llama “figuras melancólicas”. Pero, ¿cómo pensar simultáneamente la literatura y el psicoanálisis sin caer en la trampa del ‘psicoanálisis aplicado’?, le preguntamos. “El psicoanálisis y la literatura son la misma cosa –dice, y traza una conciliadora pausa antes de seguir–. Salvo que una publica, y la otra guarda su descubrimiento para vivir mejor. Pero es la misma dinámica psíquica, que consiste en barrer todo lo que es palabras cansadas y modos de vida aburridos, contar un nuevo aliento, cambiar el modo de hablarse a sí mismo y de nombrar las cosas y ligarse a los otros. Algunos logran darle un lugar a esa experiencia del lenguaje e inscribir esa recreación de la intimidad y de lo personal en una tradición cultural como la literatura. Hacer una obra que se sitúa después de Balzac, o Dostoievsky o Cervantes, formar parte de una memoria cultural... para eso toman la fuerza de pulir su lenguaje, buscar un editor, ir a la televisión a publicitar su libro. Otros no dan ese paso, y se contentan con volver a casarse, o cambiar de profesión, o dejar de beber, o simplemente estar enamorados habiendo pensado que eran incapaces de amar. El laboratorio donde sucede ese click es el mismo”. En su propia práctica profesional como analista, Kristeva dice profesar la sesión prolongada, de base más bien freudiana, que busca el punto ciego para destrabar la inhibición y el síntoma. Sin embargo, la idea lacaniana del inconsciente estructurado como un lenguaje le sirvió para pensar ese proceso terapéutico desde el prisma de la lengua, y conjugar así sus campos de especialidad. Una preocupación por el lenguaje en el interior del discurso y la práctica psicoanalítica que a su modo ya estaba en el primer Freud pero que Lacan, según Kristeva, amplificó y llevó a un estadio altísimo.

El segundo sexo

Julia Kristeva llegó a Valparaíso para hablar, sobre todo, del feminismo, una de las patas más importantes de su pensamiento. En los albores del siglo XXI, elaboró a fondo la cuestión en una trilogía que tiene edición argentina bajo el título «El genio femenino». Ahí toma tres casos que le sirven como paradigma para edificar una lectura de la mujer como agente de transformación humano y esquirla revolucionaria en el campo del pensamiento (Hannah Arendt), el psicoanálisis (Melanie Klein) y la literatura (Colette).

En el segundo tomo del tríptico asegura que “es posible entrever algunas constantes comunes en los genios de Arendt y Klein: ambas se interesan por el objeto y el vínculo, se preocuparon por la destrucción del pensamiento, y rechazaron el razonamiento lineal”, a lo que añade, ya en el tercer tomo, que “al nomadismo de estas dos mujeres, a su reflexión reveladora que sólo se apaciguó pagando el precio de atravesar la tragedia, Colette agrega otra experiencia que también es uno de los rostros de ese mismo siglo”. Desde los micrófonos del Puerto de Ideas, agrega: “El movimiento feminista moderno pasó por tres etapas. Las sufragistas, de origen anglosajón, que provenían del protestantismo y querían obtener el derecho a voto después de largas luchas. Luego el gran momento de El segundo sexo de Simone de Beauvoir, de 1949, en donde declara que la palabra felicidad hoy es libertad, y que en esta libertad los hombres y las mujeres son hermanos; hay una igualdad de las exigencias y también de los derechos. Fue un momento radical en la historia de la humanidad para la posición de la mujer, y sabemos que muchas de estas cosas se fueron consiguiendo, sobre todo en las democracias avanzadas, y tenemos que luchar ahora por la paridad a nivel económico, social y político. Esta universalidad no fue dejada de lado por el movimiento siguiente, fue más bien completado ese movimiento, que data de la Francia del 68, en el que yo participé sólo brevemente por cuestiones que no vienen al caso. Este movimiento se planteó una vuelta de tuerca: la mujer tiene esos derechos, sí, pero es distinta. Tiene una sexualidad diferente, una creación literaria diferente, y esto es importante”.

¿Y de qué modo ese tercer movimiento del feminismo, el de Francia en 1968, abrió caminos para que hoy en Latinoamérica, por ejemplo, tengamos ya presidentas mujeres?

Tengo la impresión de que en ese momento participamos en un movimiento que era general y colectivo, cada una desde su lugar particular. Teníamos entonces la exigencia de superarnos a nosotras mismas y superar así las normas de la sociedad. Todas esas mujeres eran unas “revueltas”, y esa revuelta fue conduciendo a esta aparición, en Latinoamérica y en otros lados, de una serie de personalidades inclasificables, singulares, animadas por una gran energía, y que tratan de trascender con los otros hacia un universo ideal, espiritual, pero tratando de cambiar las leyes y los lenguajes de la cadena humana, de la globalización. Estoy muy orgullosa de todas nosotras.

Recrear nuevos ideales

El concepto de revuelta es, desde luego, otro de los pilares centrales de la arquitectura kristeviana, y es uno de los tópicos de mayor longevidad en su derrotero pero que, al mismo tiempo, encuentra hoy una pertinente actualidad. Su último trabajo en esa línea tuvo edición española en 2000 y se tituló El porvenir de una revuelta .

Escuchémosla: “Dediqué muchos años a estudiar lo que llamo la revuelta. Como soy de formación lingüística, me dediqué primero a entender el significado de la palabra, que tiene origen sánscrito, y quiere decir pasar hacia atrás y volver hacia el futuro. Una memoria fuerte de la transformación, pero que no es nunca una negación del tipo ‘estoy en contra y mato eso’. El sentido profundo de la revuelta tiene que ver con revalorizar los antiguos valores para que surjan otros, nuevos. La palabra ‘volumen’, por ejemplo el volumen de un libro, cuyas páginas doy vuelta para aprender, viene de la misma raíz. Esa fuerza que mira hacia el futuro aprendiendo algo del pasado es la que me interesa. Otra significación que es muy querida es la que desarrollé en La revuelta íntima . Acá va a hablar la psicoanalista. Contrariamente a lo que se dice, el psicoanálisis no es algo viejo o rígido. Es una técnica que consiste en reapropiarse del pasado propio, de los padres y de generaciones anteriores, para construirse una secularidad: ¿quién soy, cuál es mi singularidad, como la puedo compartir con los otros? Estamos en la civilización de Internet, de los mensajes de textos, de Facebook. Es algo maravilloso, que incita a revueltas en el mundo árabe, por ejemplo, pero como otras cosas también tiene trampas. La trampa que me interesa puntualizar es que nos mantenemos a un nivel horizantal, no acelera la comunicación pero no se cuestiona aquello que se comunica. Uno no se pregunta por los sistemas de comunicación. Y en Francia se llega a decir incluso que la gente comunica por ‘elementos de lenguaje’. Lo que se pierde en este proceso es el lugar de interrogación de la persona, y es allí donde se ubica la especificidad de nuestra civilización, la de las luces, en la que cada ser humano es capaz de poner en problematización a sí mismo y a los otros. Y es esa capacidad de problematización que crea la experiencia humana lo que hace de cada uno de ustedes un maestro. Hannah Arendt, cuando se le preguntó cuál es la manera de combatir contra la banalidad del mal, dice que hay que restituir la capacidad de pensar libremente, plantearse preguntas, que es lo contrario de calcular mensajes. La mayoría de ustedes acá son universitarios: la universidad tiene como finalidad evitar que las personas se vuelvan calculadores de mensajes. Y para eso hay que apropiarse del pasado, pensarlo, y hacer algo nuevo. Esa es la revuelta contemporánea”.

Usted habla de la experiencia-revuelta y pone el concepto en sintonía y actualidad con los movimientos de indignados y las protestas estudiantiles en Chile. En uno de sus últimos trabajos habla de la adolescencia como un grupo “enfermo de ideales”. ¿Cómo piensa esa enfermedad de ideales en el contexto mundial de hoy?

Yo sé que, por ejemplo en el caso chileno, los jóvenes buscan una revuelta que modifique las estructuras pragmáticas, como los subsidios y las becas, pero al mismo tiempo buscan un cambio en los valores. Recrear nuevos ideales: ese es el sentido real de la palabra revolución. Eso es posible solamente si uno se cuestiona a sí mismo, si es capaz de atravesar experiencias interiores, y recién después uno podrá traspolar eso a una sociedad encadenada por las finanzas y por los elementos del lenguaje. Eso está en la base de lo que buscan los estudiantes. Hay muchos jóvenes que no participan de estas manifestaciones, y que cuando van al analista nosotros percibimos en ellos la experiencia de la revuelta, pero ellos todavía no lo saben o no pueden expresarlo. En ese sentido, y esto tiene que ver con lo que está pasando en el mundo, el psicoanalista está ahí para comprender al que busca nuevos ideales, al que está cansado, aburrido e indignado de los antiguos ideales. Pero cuidado: el psicoanalista no es un sacerdote o un educador que le va a dar a esos jóvenes un guión moral. El psicoanalista les puede legar, solamente, una confianza. Les va a decir ‘ustedes tienen que crear, vayan’”.

Próxima estación: Buenos Aires

En Buenos Aires, el pensamiento kristeviano y el de todo su grupo –la escuela francesa, diríamos– pegó con fuerza en la Academia argentina de la reconstrucción democráctica e hizo metástasis en las aulas de los años ochenta y noventa de un modo profundo. Las cátedras de Pezzoni, Panesi, Ludmer, Sarlo y tantas otras acusaron recibo de ese pensamiento disrruptivo y pusieron a jugar aquellas teorías con la tradición local. De una manera tremendamente vital, estos textos funcionaron como un deshielo o un golpe de luz para modernizar la Academia y el pensamiento argentino después de los años oscuros. Con la década de 2000, las inquietudes de Julia Kristeva siguieron transformándose y diversificándose. Ningún volantazo atomizó su inspiración, lo que demuestra una vez más, por si hacía falta, que la persistencia acrítica de las taras juveniles, por más exitosas o productivas que hayan sido, es lo que verdaderamente envejece un pensamiento. Así, sus múltiples líneas de sentido se estudiaron aquí en círculos bien distintos: la Escuela de Orientación Lacaniana, la Asociación Psicoanalítica Argentina, la Facultad de Filosofía y Letras, los estudios de género, la facultad de Sociales. Algunas traducciones argentinas acompañaron a lo largo de los años el desembarco de este pensamiento, y otros libros españoles o en su idioma original circularon de mano en mano o en gastadas fotocopias. Esa misma experiencia transmitían los lectores de Kristeva en Valparaíso, y esa es, sin dudas, la experiencia compartida de un continente que, además de leerla, ha encontrado muchas veces en el día a día político, social, psicoanalítico y literario de sus países la materialización de esa vasta teoría de vida.

Recreación de Ferdinand de Saussure dando sus lecciones de lingüística general

Entre 1907 y 1911, Saussure dicta en Ginebra sus famosas lecciones de lingüística, que en 1916 serían publicadas por dos de sus antiguos alumnos, Charles Bally y Albert Sechehaye.

El Cercle Ferdinand de Saussure, institución cuyo objeto es  «de faire connaître, sous toutes ses formes, la pensée de Ferdinand de Saussure et ses développements» (Estatutos, artículo 2, párrafo l), con el fin de conmemorar el centenario de esas lecciones,  ha reproducido la lección que Saussure impartió en la Universidad de Ginebra el 23 de mayo de 1911, a partir de las notas de Émile Constantin (Biblioteca de Ginebra, Papiers Ferdinand de Saussure, Ms. fr. 3972; publicadas en 2006 en el nº 58 de Cahiers Ferdinand de Saussure) y puesta en escena por el actor Armen Godel.


Ferdinand de Saussure: Leçon de linguistique générale - 100e anniversaire from Michel Reymond on Vimeo.

Desmenuza Manuel Berzunza raíces lingüísticas de los mayas

México (Notimex).- Como una invitación a acercarse a conocer la relación entre el significado de las letras y sílabas de las estructuras lingüísticas de los mayas y su relación con las actuales, Manuel Berzunza Baeza presentó esta noche su más reciente libro "Los mayas. Mundos paralelos", en esta ciudad.

Berzunza Baeza, quien es maestro en contaduría e informática, detalló que su publicación la terminó de escribir hace dos años, después de más de 20 de investigación, análisis y reflexión.

Recordó que ha estado involucrado en el tema desde que escogió su carrera profesional, influenciado en sus raíces familiares mayas.

El libro se divide en dos partes, en la primera realiza un análisis de comparación entre la fonética maya y la europea. Además de que da a conocer ciertos conceptos que ayudan a entender el tema.

Mientras que la segunda parte presenta sus reflexiones y aportaciones con respecto a la relación en significación que puede tener cada sílaba que se utiliza en la actualidad en esta ciudad y, en general, en el país y en distintas partes del mundo.

Uno de sus objetivos del texto, comentó el autor, es mostrar "una parte diferente de la lingüística maya", además de que acentuó que él sólo "expone un sistema de pensamiento", no da verdades ni mentiras, solo presenta lo que ha encontrado después de tantos años de investigación.

Al profundizar sobre el significado de cada una de las letras del abecedario, el autor destacó que la letra "e" significa en maya, energía, mientras que la letra "i", inteligencia-energía transformadora y, que la "u" es neutra, se representa como el símbolo que une fuerzas, energías.

Durante su exposición y con ejemplos de sílabas interpretadas en su significado maya, Berzunza Baeza señaló la relación tan estrecha que hay en cada palabra que utilizamos ahora en español con su significado de energías y fuerzas de la cultura prehispánica.

Un ejemplo de esto son las letras "ju", que en realidad significan fuente de unidad, ya que la vocal tiene ese término, así que la palabra "juntos" inicie con esas letras y manifieste el sentido de unión entre varios, la conjunción de fuerzas y energías para lograr algo.

Finalmente, apuntó que para acercarse y entender el lenguaje maya es importante tener atentos los oídos más que los ojos, ya que "lengua maya se oye, no se escribe", porque es un idioma superior que influye en la lingüística actual.

Dime qué palabras usas en Twitter y te diré quién eres

Por Ben Zimmer (lingüista)

Los usuarios de Twitter -ya se trate de un libio que celebra la caída de Kadafi; de un oficinista neozelandés que, adormilado, comienza su día; o de un adolescente de California que usa expresiones de moda- deben tener presente que sus palabras son objeto de análisis.

Twitter significa muchas cosas para mucha gente, pero en los últimos tiempos se ha convertido en una mina de oro para académicos de campos como la lingüística, la sociología y la psicología que buscan datos de lenguaje en tiempo real para analizar.

Para los investigadores, el atractivo de Twitter reside en su inmediatez, así como en su inmensidad. En lugar de depender de cuestionarios y otros métodos que suponen mucho trabajo y gran cantidad de tiempo dedicados a la recolección de datos, los especialistas en ciencias sociales pueden aprovechar el flujo de Twitter para acceder a un torrente ilimitado de lenguaje en acción.

En la Universidad de Texas, por ejemplo, un grupo de lingüistas y psicólogos sociales monitorea Twitter para analizar los estados de ánimo durante la primavera árabe , sobre todo en Egipto y Libia. Luego de la muerte de Kadafi, el lingüista David Beaver y sus asistentes pronto contaron con miles de tweets en árabe de antes y después del hecho. Se concentraron en los mensajes procedentes de Libia mediante el uso del sistema de geocodificación de Twitter.

Los investigadores pudieron crear un panorama dinámico del tráfico de Twitter en Libia.

El tráfico general experimentó un marcado aumento en las horas que siguieron al anuncio de la muerte de Kadafi, así como también lo hicieron los términos relacionados con sentimientos positivos como “bueno” y “maravilloso”. También se observó un sentimiento religioso evidente en el importante aumento de la frecuencia de palabras como “Alá” y “sacrificio”.

En el creciente campo de la Twitterología, también se estudian los estados de ánimo en un plano más global.

Dos sociólogos de la Universidad Cornell, Scott A. Golder y Michael W. Macy, publicaron hace poco en Science un estudio que analizaba la forma en que las emociones pueden relacionarse con los ritmos de la vida cotidiana en muchos países angloparlantes. Observaron una gradual declinación de los términos positivos a partir del comienzo de la jornada laboral, descenso que alcanzaba su culminación por la tarde.

Una de las críticas que se le hacen al “análisis del sentimiento”, como se llama a ese tipo de investigación, es que adopta una posición ingenua en relación con los estados emocionales y asume que el ánimo personal es algo que puede deducirse de la selección verbal.

Eso podría resultar especialmente peligroso en un medio como Twitter, donde el sarcasmo y otros usos lúdicos del lenguaje suelen subvertir el significado superficial.

James W. Pennebaker, un psicólogo social de la Universidad de Texas y pionero del programa de análisis de texto que se utiliza con frecuencia en este tipo de investigación, advierte que las palabras de emociones negativas y positivas son “la fruta más a mano” de ese tipo de estudios y que es necesario hacer un análisis lingüístico más profundo para obtener un “panorama más rico y sutil” de la forma en que las personas se presentan ante el mundo.

Sin embargo, si bien no podemos esperar que Twitter sea un barómetro emocional exacto, resulta ser en extremo valioso para entender cómo varía el lenguaje entre grupos demográficos diferentes . Un grupo de lingüistas de la Universidad Carnegie Mellon que dirigieron Jacob Einsenstein y Brendan O’Connor usa tweets geocodificados para crear mapas de uso regional del lenguaje en los Estados Unidos. La cantidad de datos disponibles para el análisis es mucho mayor de la que podría reunirse con las tradicionales encuestas dialectales.

De todos modos, a los twitterólogos les va a resultar difícil justificar su investigación ante quienes consideran que Twitter es una forma trivial de comunicación.

Nada menos que Noam Chomsky habló hace poco de la “superficialidad” de Twitter.

“No es un medio de intercambio serio”, dijo Chomsky, acusación general que ignora la diversidad de voces que puede encontrarse en Twitter. Independientemente de la falta de seriedad que parezcan tener los intercambios vía Twitter en un plano superficial, muchos de los lingüistas colegas de Chomsky descubren que Twitter puede contribuir a revelar verdades sobre nuestras interacciones sociales.